Hace poco escuché que la felicidad, eso que tanto anhelamos los seres humanos, es aprender a vivir sin miedos. Y esto que, dicho así, suena simple y parece fácil, no resulta, sin embargo, tan sencillo.
Los miedos están presentes en nuestra vida continuamente: miedo a perder lo que tenemos (ya sea una pareja, un trabajo, etc. ), miedo a envejecer, a ser rechazados, a fracasar, a cometer errores, a hacer el ridículo, a tener problemas, a engordar... y así podríamos continuar con una lista casi interminable de situaciones, reales o imaginarias, que nos generan malestar.
¿Cómo podemos combatir estos miedos, para no dejar que nos paralicen y nos impidan vivir?
No hay solución mejor para esto que... ¡enfrentarse a ellos! Cuando así lo hacemos, cuando nos automotivamos, infundiéndonos esperanza y valor, y autoaceptación incondicional, y cuando nos hablamos manejando nuestros pensamientos de manera realista y positiva, ese enfrentamiento que, en principio, nos había aterrorizado se convierte en un reto, en una posibilidad de crecimiento personal que nos va a fortalecer.
Llevar a cabo las conductas precisas de enfrentamiento a esas situaciones concretas que nos dan miedo, va a ser más fácil si mentalmente trabajamos nuestros pensamientos. Por eso, ante los miedos cotidianos que asaltan nuestra cabeza, la mejor manera de librarse de ellos es enfrentarlos, armarse de pensamientos positivos y realistas, y dejar que salgan de nuestra mente para siempre todas aquellas ideas distorsionadas que nos paralizan y nos causan infelicidad.
Porque el miedo que se enfrenta, generalmente siempre desaparece.
Los miedos están presentes en nuestra vida continuamente: miedo a perder lo que tenemos (ya sea una pareja, un trabajo, etc. ), miedo a envejecer, a ser rechazados, a fracasar, a cometer errores, a hacer el ridículo, a tener problemas, a engordar... y así podríamos continuar con una lista casi interminable de situaciones, reales o imaginarias, que nos generan malestar.
¿Cómo podemos combatir estos miedos, para no dejar que nos paralicen y nos impidan vivir?
No hay solución mejor para esto que... ¡enfrentarse a ellos! Cuando así lo hacemos, cuando nos automotivamos, infundiéndonos esperanza y valor, y autoaceptación incondicional, y cuando nos hablamos manejando nuestros pensamientos de manera realista y positiva, ese enfrentamiento que, en principio, nos había aterrorizado se convierte en un reto, en una posibilidad de crecimiento personal que nos va a fortalecer.
Llevar a cabo las conductas precisas de enfrentamiento a esas situaciones concretas que nos dan miedo, va a ser más fácil si mentalmente trabajamos nuestros pensamientos. Por eso, ante los miedos cotidianos que asaltan nuestra cabeza, la mejor manera de librarse de ellos es enfrentarlos, armarse de pensamientos positivos y realistas, y dejar que salgan de nuestra mente para siempre todas aquellas ideas distorsionadas que nos paralizan y nos causan infelicidad.
Porque el miedo que se enfrenta, generalmente siempre desaparece.
Vean este video que infunde ánimo y esperanza y que recoge alguna de las ideas de las que hablamos.

Hola me gusta mucho este blog, es muy interesante, les invito a ver mi blog que tambien un poco lo que intenta es ayudar y motivar a algunas personas.
ResponderSuprimirwww.miexperienciaconana.blogspot.com
Buenos días, antemano agradezco al autor por compartir un articulo muy interesante. hay muchas formas de poder motivarnos. Les invito a que visiten mi web, donde encontrarás los mejores audiolibros sobre motivación, autoayuda de frenades autores y motivadores de habla espano y que verdaderamente vale la pena de escuchado.
ResponderSuprimirwww.audiocoleccionrolo.com